Un arte que los Andes
llevan miles de años guardando
y que Yesi no dejará perderse.
La coca no es solo una planta ni una práctica espiritual. Es el hilo que conecta a los pueblos andinos con su historia, sus ancestros y su identidad. Aquí encontrarás ese hilo.
Un arte que se está
quedando en el recuerdo
Lo veo con mis propios ojos. Las nuevas generaciones tienen otros intereses, otras pantallas, otras urgencias. El conocimiento ancestral que antes pasaba de abuelos a nietos hoy compite con un mundo que va muy rápido. Y eso me preocupa.
Yo nunca supe que tenía este don hasta que mi padre se sentó conmigo y me lo enseñó. ¿Cuántas personas hay en la sierra peruana con ese mismo don dormido, sin que nadie se lo haya revelado todavía? Muchas. Más de las que imaginamos.
Por eso estoy aquí. No para vivir de esto, sino para que este arte no se pierda en el tiempo. Para que quien llegue a estas páginas encuentre algo real, no una versión turística ni simplificada de lo que la coca realmente es.
«Nunca me expuse como lectora de coca por el qué dirán. Siempre leí en silencio, de recomendación en recomendación. Pero ahora entiendo que guardar este conocimiento solo para mí no tiene sentido. Si puedo enseñarlo, debo hacerlo.»
La coca a través
del tiempo andino
El Inti entregó la coca a los hijos de los Andes como herramienta sagrada de guía, resistencia y conexión espiritual. Solo quienes adoraban al Sol podían usar su poder verdadero.
Los conquistadores quisieron borrar esta tradición pero no pudieron. La coca se convirtió en el sustento secreto del pueblo andino durante el esclavismo. Lo que no pudieron robar, porque no tenía precio ni peso, fue lo más valioso.
El conocimiento sobrevivió porque se transmitió en familia, en voz baja, sin libros ni escuelas. El padre de Yesi aprendió así. Y así se lo pasó a ella. El don puede saltar una generación, pero la sangre andina siempre lo guarda.
Las nuevas generaciones se alejan. Pero también hay curiosidad, hay jóvenes que buscan raíces. Y hay personas como Yesi, dispuestas a enseñar a quien esté dispuesto a aprender, para que este arte no muera con su generación.
El don que muchos
tienen sin saberlo
En la sierra peruana hay personas con el don de la lectura que nunca lo han descubierto. Porque nadie se los ha revelado. Así funciona este conocimiento.
El don de la lectura y la curación se transmite por línea sanguínea. Toda la familia puede heredarlo, aunque a veces salta una generación antes de despertar en alguien.
Yesi no sabía que tenía el don hasta que su padre se lo enseñó. Muchas personas en los Andes lo llevan dentro sin saberlo, esperando que alguien les muestre cómo despertarlo.
No es magia instantánea. Es un conocimiento que toma tiempo aprender: cada hoja, cada posición, cada diferencia entre ellas. Pero una vez que lo aprendes, leer se vuelve natural.
Durante décadas, este arte se practicó en voz baja por el miedo al qué dirán. Hoy Yesi lo trae a la luz no para exhibirlo, sino para que no se pierda.
Yesi está dispuesta a enseñar a quien quiera aprender
Su propia descendencia aún no muestra interés. Pero mientras tanto, está abierta a transmitir este conocimiento a quien esté genuinamente dispuesto a aprenderlo con respeto y dedicación. El ebook que viene es el primer paso de esa enseñanza.
Artículos de
cultura andina
Escritos desde la experiencia real, no desde los libros.
El origen, el significado y los usos que van mucho más allá de lo que cualquier guía turística te cuenta.
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La mejor manera de entender la cultura de la coca no es leerla. Es vivirla. Una consulta con Yesi te conecta directamente con 23 años de este conocimiento ancestral.
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